HISTORIA
Mecano fue la gran sorpresa musical de 1982. Perdidos
en una habitación, sin poderse levantar y llenos de maquillaje,
el grupo de los hermanos Cano -en esa época, sin embargo, al único
al que se tenía en cuenta era a Nacho- surge inicialmente como la
versión española del "nuevo romanticismo" que encabezaban
grupos como Spandau Ballet y Duran Duran.
El encanto de sus canciones era impresionante. Su
facilidad para crear estribillos pegadizos era asombrosa, y el éxito
inmediato e instantáneo no podía faltar.
No obstante, y a fuerza de ser sinceros, con las premisas
iniciales nada hacía predecir que ese trío al que la crítica
de la época calificaba de "pijos, falsos y blandos" llegara a convertirse
con el paso del tiempo en la banda más importante del pop español
de todos los tiempos.
Y esa misma era la opinión de su compañia
discográfica, para la que Mecano no era más que el nombre
de un juguete que ya había dado de sí todo lo que se podía
esperar. Error. Si bien los esfuerzos promocionales de los inicios de su
carrera se habían centrado en la facilidad rítmica de Nacho,
la melodiosidad de José María estaba a punto de comenzar
a dar sus frutos. Entre el cielo y el suelo nos descubría, por fin,
toda la gama de posibilidades que ofrecía el grupo. Una compañía
discogr fica que no quiso ver en las últimas manifestaciones
musicales de la banda los síntomas de decadencia que veía
CBS, sino la puerta abierta hacia un horizonte lleno de futuro, fichó
a Mecano con el objetivo de convertirlos en la banda de pop más
importante que jamás haya existido en España. El resto de
la historia ya es conocido. Sus records absolutos de ventas -un millón
de copias vendidas en todo el mundo de Entre el cielo y el suelo, y más
de dos millones de Descanso dominical- son un buen ejemplo. La presión
y el agotamiento hizo que el grupo se separara durante una buena temporada.
La voz de Ana se iba resintiendo de los esfuerzos a los que se veía
sometida en cada una de sus actuaciones, y se iba haciendo necesario poner
un poco de freno a toda esta locura. En 1992 llega esta ruptura, que algunos
llegaron a considerar definitiva. Nacho siguió por el camino de
la música hecha con ayuda de programación, rodeado de sus
"mujeres", que pusieron la voz en su segundo disco ( con la inolvidable
"Vivimos siempre juntos" ); Ana se dedicó a dar la vuelta al mundo
hasta que decidió grabar "Puntos cardinales", con notable éxito;
mientras que José María se las vio y se las deseó
para finalizar su ansiada ópera, que está siendo todo un
éxito de ventas.
1998 es el año del retorno. Con la sinceridad
por delante, afirman que se necesitan los unos a los otros, como también
necesitan el dinero ( José María hubo de vender algunos de
sus cuadros para pagar su obra ), pero esto no les quita mérito,
sino más bien engrandece a un grupo que se ha caracterizado por
decir las cosas muy claras.
Mecano está otra vez con nosotros y ese es
motivo más que suficiente para volver a disfrutar con su música.